Carmen Maura, una madre conservadora de un gay con mucha pluma

letmypeoplegoEn medio del desbarajuste francés a raíz de la aprobación del matrimonio homosexual, surge “Let my people go!”, la ópera prima del franco-alemán criado en España Mikael Buch. Con algunos pequeños, diría ínfimos, pecados propios de un primerizo, la historia prende desde el minuto primero. Un judío-francés con pluma vive su idílico matrimonio con un rubio finés en un pueblo de ensueño, también finés. Un equívoco lo hace regresar a París por las fechas en que su familia prepara la celebración judía del año y… La mesa está servida para la que sin duda alguna sería la comedia del año, si hubiese sido comprada y exhibida en salas comerciales, cosa que según el director no está previsto que ocurra. “Quería un personaje con mucha pluma, no un gay que pareciese heterosexual”, así comenzó Buch la presentación de su película en el Festival Internacional de cine LGTB de Madrid y continuó: “Es fácil identificarse con el médico gay que tiene aspecto de hetero”.

En su primer largo este director, que habrá que seguir de cerca, lo da todo. Con un guión valiente y bien estructurado (escrito en colaboración con Christophe Honoré), toca fibras muy sensibles de la sociedad francesa y temas universales como la aceptación de la diferencia. No contento con el tema homosexual, se mete de lleno en las tradiciones judías y nos muestra muchas aristas de sus costumbres con el recurso de la comedia. “Hago el cine que me gusta”, aseguró para el explicar el porqué de una comedia tan francesa. No hay duda del influjo que ha tenido el cine galo en Mikael Buch, por todas partes se respira esa forma de narrar. Sin embargo, nos son pocas las influencias de otras escuelas en esta película: el color de Almodóvar, unos primeros planos al estilo Fassbinder, ese fino transitar sobre la línea que divide el melodrama de la comedia exquisita propia también del manchego e incluso un humor contundente que recuerda algunos directores ingleses. Tampoco hay dudas de que, aunque de estreno en el  oficio, ha tenido el tino de atraer a grandes. Entre el reparto de figuras conocidas contó con Carmen Maura quien, con la facilidad a la que nos tiene acostumbrados, encarna a una madre judía protectora de los suyos. “No me mires con cara de fan, yo necesito un jefe” fue lo primero que le dijo al realizador. “Y no veas lo que manda”, continuó contándonos sus primeros momentos con el director novel la consagrada actriz en la presentación. Preguntada sobre el apoyo que siempre brinda a directores que comienzan desplegó toda su simpatía: “Si haces una peli con un director famoso que mete la pata, te ven hasta en Japón; en cambio si no es conocido, es un fastidio, pero todo se queda en casa”. Entre actriz y director se evidenció una sintonía perfecta incluso se aventuraron con un “habrá que hacer una segunda parte” que propuso directamente Carmen.

Lo cierto es que la película es fresca, tiene un ritmo vertiginoso y hace reír mientras reflexionas. Con escenas que podrían pasar a la historia de las más divertidas vistas en el cine, y hablo de una conversación desternillante que sostienen la madre del rubio-nórdico y su hijo en el tono más serio posible y en finés, o la lectura, por parte de un comisario de la policía francesa de una carta lacrimógena escrita en inglés; esta primera incursión de Mikael Buch en la dirección abre una puerta grande que será difícil cerrar.

@CromosomaX

Related Posts

La gente nombró ‘ícono gay’ al Príncipe George A los conservadores se les olvida que no es necesario ser homosexual
Video de la boda de Tom Daley y Dustin Lance Black Un momento memorable con todo y fuegos artificiales
Hayao Miyazaki regresa a Studio Ghibli Fue en el 2013 cuando se anunció el retiro de Miyazaki
¿Por qué felicitó el papa a una pareja gay? Fuentes del Vaticano minimizaron la eventual importancia de esta felicitación

Tags: