‘Concussion’, la crísis de los 40 de una ama de casa lesbiana

concussionConcussion’ tenía que ser una de las películas lésbicas más interesantes del año pero desde mi punto de vista estamos ante otra película lésbica poco trascendente. La película narra como Abby —interpretada por Robin Weigert—, una ama de casa de mediana edad, da un giro completo a su vida y pasa a prostituirse con mujeres en lo que podríamos llamar la crisis de los 40.

La película empieza cuando uno de los hijos de Abby la hiere en la cabeza, y probablemente ese es uno de los primeros despropósitos de la película. Es como si quisieran justificar las elecciones de Abby con ese golpe, pero lo cierto es que no deja de ser hecho anecdótico. Pasado este punto vemos como la vida sexual de Abby deja bastante que desear —su mujer, Kate, se duerme nada más empezar a tener sexo—.

Admitámoslo, la vida de Abby puede ser aburrida, pero el problema real no es la falta de sexo, sino la incomunicación con su pareja, una abogada de éxito, y el aburrimiento en una relación estable, pero la película pasa de puntitas por este hecho sin hacerle caso. No hay análisis, ni foco, simplemente lo muestra como una excusa más para justificar las conflictivas elecciones de Abby.

Y aunque la transición de ama de casa a prostituta funciona a la perfección, la película vuelve a caer en la autocomplacencia. Abby no es una prostituta al uso. No lo hace por el dinero, ni tan siquiera por el sexo —aunque es el punto de partida—, sino que Abby se convierte en una especie de psicóloga para las mujeres que contratan sus servicios. Ella las ayuda más allá del sexo —como a la chica de 23 años con sobrepeso y todavía virgen—.

Probablemente ahí radique el problema de la película: Abby no se encuentra a si misma, está perdida toda la película y tampoco simpatizamos lo suficiente con ella. No hay identificación y tampoco acabamos de comprender sus actos —esto puede ser un problema mío—. La interpretación de Abby por parte de Robin Weigert es impecable, el problema es que la directora, Stacie Passon, nos ofrece un cuadro demasiado disfuso. No hay un revivir en la edad adulta, no hay un segundo despertar sexual, se acaba la película y Abby sigue sin saber quién es.

Concussion’ lo tenía todo para ser una buena película: una factura impecable, unas actrices de primera línea, a Rose Troche en la producción —’The L Word’—, pero ha fallado donde menos lo esperábamos: no ha sido sincera con ella misma.

@AmbienteG

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