Homosexual en la calle, heterosexual en el ambiente

Hay ciertos aspectos de la vida de un bisexual, que no entiendo y que nunca entenderé. Mi mayor duda es ¿por qué es peor que te dejen por una persona del sexo opuesto, a que te dejen por una de tu mismo sexo? Si estás con una mujer, ve fatal que le dejes por un hombre, y viceversa.

Pero en este post, os voy a hablar de otro tema que me preocupa. He hablado con bastantes bisexuales, y casi todos me han comentado que les ocurre lo mismo. Si a sus amigos heteros les dicen que son bisexuales, pasan a tratarles como a lesbianas. Hace nada, leía un caso de una mujer bisexual a la que le había dicho su amiga “déjanos ligar a nosotras, que como a ti te va todo …”.

Y al revés, también ocurre. Tengo a una amiga bisexual, que siempre se queja de lo mismo. “Mira que he intentado meterme en grupos de amigas lesbianas, pero todas me tratan como heterosexual ¡¡cuando me han visto liarme con otras mujeres!! Pero no hay manera”. Y no lo entiende.

Luego están los que dicen que, al gustarnos los dos sexos, ligamos el doble. Bueno, eso depende de cómo se mire. Las personas bisexuales estamos un poco en el medio. O nos etiquetan como homosexuales, o como heterosexuales, y siempre suele ser la etiqueta que no queremos en ese momento. Algunas veces, es desinformación. Otras, ignorancia. Y muchas otras, pertenencia al grupo.

Sí, pertenencia al grupo. Nuestra orientación sexual es relevante a la hora de formar grupos. Tanto como el instituto al que asistimos, el trabajo que tengamos, o nuestras aficiones. Hay grupos heterogéneos, que se conforman por trabajar en el mismo lugar, o frecuentar los mismos lugares. Y luego, hay grupos homogéneos, que se basan en que todos los miembros del mismo tengan una característica común.

Estos grupos homogéneos son los que se crean para ir partidos de fútbol, para practicar el mismo deporte o para salir por los mismos lugares. La condición implícita (que no explícita, nadie va a decirte que existe esa norma para pertenecer al grupo) es que cumplas con esa característica. Si dejas de practicar atletismo, puedes quedar con tu grupo de amigos atletas, pero no será lo mismo. Si reniegas de tu equipo de fútbol (ya, sé que no ocurre muy a menudo, pero algún caso se ha dado), puedes quedar con tus amigos forofos, pero no será lo mismo. Te faltará algo. Te notarás raro. No encajarás.

Centrándonos en el tema de la orientación, se basa en grupos homogéneos. Si intentas entrar en un grupo de amigas lesbianas, pero eres bisexual, no compartirás con ellas esa característica que une al grupo. Es un sí, pero no. A medias. Con lo que, para ellas no eres lesbiana. Con lo que te acaban tratando como heterosexual, haciéndote sentir fuera del grupo.

Y en contexto heterosexual (si tienes un poco de pluma, se nota más), se extrañan de que te gusten las mujeres. ¿Pero a ti no te gustan los hombres? Para los hombres, las mujeres bisexuales se convierten en lesbianas, pero les da igual, porque siguen intentándoselas ligar (cosa de hombres), y tus amigas hetero (si eres chica) no quieren que les quites a posibles pretendientes.

Creo que lo de la bisexualidad no se comprende completamente. Eso, o no encajamos en grupos de heteros u homosexuales. Nos gustan los dos. En todo momento. No soy gay ni heterosexual.

Espero que, algún día, este mundo sea más fluido y los grupos más abiertos.

@inoutpost

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