Donde hay pelo, hay alegría

Hace no muchos años, si te depilabas, eras maricón. En plan despectivo. La depilación masculina estaba reservada para los deportistas y para los mariquitas. A veces ambos casos juntos. Con la aparición de los metrosexuales, la depilación pasó a ser también un hecho más o menos cotidiano en la vida de muchos heterosexuales. A día de